
Me tiro a una piscina
de arroz o de lentejas
(aumentadas ganas)
revolcándome hasta
abrir cada pedacito
de poros que se
creyesen
cerrados.
Aleteo lento, fluido, violento e indomable, apresura la respiración, exhala la anarquía de las venas en un sol sostenido, derriba las ondas gravitacionales de un halo de azucenas botadas en las aguas abominales.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario